Pasada la resaca y analizando en frío nuestra quinta presencia en el mayor certamen de decoración, interiorismo, arquitectura y arte de Europa. Los resultados son más que positivos, no solo por haber recibido una mención de honor al mejor espacio por parte del jurado, que también. Son positivos por habernos podido llevar una composición de lugar perfecta del momento en el que se encuentra nuestro sector.
Profesionalmente hablando, siempre es positivo contrastar opiniones e impresiones con colegas de profesión. Observar y comentar las tendencias que pretende explotar uno y otro, entender los porqués de ese material que a uno no le encaja, pero a otro sí. La perspectiva obtenida siempre es positiva, independientemente del trabajo realizado por cada uno. La fotografía de la situación del gremio es impagable y, en muchos caso, es más útil que el feedback recibido por tu propio trabajo.
No cabe duda que en nuestro caso, y comentándolo desde la más humilde opinión, estamos realmente contentos con las opiniones recibidas por nuestro espacio de este año. Flamingo, el restaurante de Casa Decor 2016, ha resultado ser para nuestra casa un proyecto que dio muchos quebraderos de cabeza desde su planteamiento, pero que ha dado muchas alegrías al final. La atrevida propuesta de Marisa Gallo inspirándose en el Miami más ochentero, acompañado de toques de color con una iluminación muy trabajada, ha hecho nos sintamos orgullosos de nuestro trabajo. Gracias a Flamingo, hemos iniciado dos interesantes proyectos y tenemos otros tres en potencia.
En definitiva, de Casa Decor 2016 nos llevamos además de una gran alegría, lo más importante, la opinión sincera de visitantes y colegas del sector que nos animan a seguir trabajando. Desde Interiorisimo, Marisa Gallo y todo su equipo quiere agradecer a la organización el trato recibido y felicitarles porque cada año se superan mejorando un evento que, sin duda, va a más.
Gracias a todos.